Y DE PRONTO LA NAVIDAD VOLVIÓ A MI CASA- José Cáceres

04.12.2020

Mi abuelo me decía "hija, ven armemos el nacimiento", salía corriendo, dejaba los juguetes tirados y comenzaba. Me gustaba que la navidad llegara, porque siempre debajo del arbolito armábamos el nacimiento. Me explicaba quién era y que lugar ocupaba cada personaje, yo lo primero que miraba eran los animalitos y trataba de ponerlos todos en un solo lugar; mi abuelo con paciencia me decía dónde iba cada una de las figuras y los distribuíamos en todo el nacimiento. Que maravillosos recuerdos, fue cuando tenía alrededor de los cuatro o talvez cinco años que empezamos, o al menos de lo que tengo recuerdo, quizás empezamos antes. Mi mamá dice que cuando estaba bebé las luces del árbol me tranquilizaban, mientras estaba concentrada me mecía y me dormía fácilmente.

Sucedió que mientras salí del trabajo, esta vez fue diferente, había dejado el carro justo a 200 metros; pase por la acera de un edificio, escuche música navideña y mi memoria volvió. Con la visión periférica alcance a ver luces rojas y azules, mi cuerpo de inmediato caminaba hacia las luces. Fui sorprendida por el guardia que de inmediato dijo que tenía que firmar antes del ingreso. Este sujeto casi me quita la inspiración. Había un árbol grande, adornado con luces, pelotas, pequeños regalos, entre otras cosas, el árbol trasmite alegría, siempre admire a las personas que se esmeran para decorar, no solo navidad, también otras fiestas.

Cuando me gire a la derecha mire el nacimiento, al parecer lo pase por alto, ya que desde la enorme entrada únicamente se divisaba el árbol, el cual media alrededor de dos metros y medio. Claro a la izquierda pegadas unas enormes letras que decían: "Bienvenidos Feliz Navidad". El nacimiento media alrededor de 5 metros de largo, me emocione, una lagrima deslizaba en mi mejilla. Me quede sin aire, saber que los personajes principales se ubicaban en el centro y tener tanto que ver a los lados me emocionaba. Suavemente deslizaba mi mano por la valla en la cual se protegía el nacimiento. Ahora eran lágrimas, no lo podía creer, estaba llorando, estaba emocionada, era un privilegio ser la única persona que contemplaba la escena navideña. Llegue al centro, estaba de frente al pesebre, quería gritar, me pareció tan acogedor.

Me apoye en la valla, por un momento estaba hipnotizada. Recordé a mi abuelo, murió cuando yo tenía 9. Todos esos años que pase navidades con él las disfrute mucho, estaba pequeña, extraño sus abrazos, y lo emocionada con que decía ¡Abuelo! Definitivamente tenia que moverme de ese lugar, al parecer pasaron 10 minutos y no me había fijado en el tiempo. Sí, tenía que moverme, ese lugar es acogedor, pero tanta ternura me pone mal. No pensaba en mi abuelo hace mucho, quizás ser adulta, las responsabilidades, el trabajo y el estudio me hicieron olvidarlo. Sali del lugar de inmediato, no antes sin sacar de mi bolso algo para limpiarme la cara, conduje hasta casa, pase de inmediato a la bodega. Con la mano limpiaba el rótulo de las cajas que se borraron con tanto polvo; de pronto me fije que había en mis manos la que decía "navidad". Agarre cada una de las figuras del nacimiento, permanecieron intactas. No soy muy devota, arregle el pesebre, luego los magos, los pastores y junto a ellos mis queridos animalitos, no se parecía en nada a cuando lo hacia de niña, pero verlo me causo alegría, coloque las luces y de pronto la música navideña comenzó a sonar en mi casa, me atrapo, lo disfrute tanto, desde ese momento en honor a mi abuelo siempre coloco el nacimiento.

JDCAS-

Por: José Cáceres 

Fotografía del nacimiento de Sabana Grande, Honduras
Fotografía del nacimiento de Sabana Grande, Honduras