VIVENCIAS- Kevin Osorto

30.06.2020

AÚN NOS ESPERO 


Por: Kevin Osorto 

# Ecología de un paraíso perdido

- 0 -

Hoy es uno de esos días. Ya sabes, de palabras inmensas y frases cortas. Parece un sueño simbólico estar así: acostado, frente a luz artificial que tirita de dopamina. Pero, recuerdo, hay que actuar, esnecesario dejar la pantomima. ¿Qué espero? Los colores cambian, la pantalla no. Veo la sabana, está bien preparada en una esquina de la cama. Parpadeo: notificación nueva; suspiro: la tarea vence hoy. 23 horas se han ido, 95% del día, esos últimos 59 minutos los beberé en honor a la salud mental. Quien fuera Rimbaud para perdonar estas ambiciones... El milagro de sembrar un latido, aunque esté lejos de mi control.

- 0.3333 -

Recuerdo la hormiga de la que te hablé. Escribí sobre ella pensando en flores, arena negra, vidrio de azúcar y el sabor del tilo. Al final te consideré; fuiste el fulgor desnudo después de todo. No me retracto, es solo que, ya sabes, es uno de esos días, donde la lluvia hace chillar las láminas que ni siquiera son nuestras. Sin embargo, hasta el violoncelo de Rostropovich necesita descansar. Lo sé, salgo del tema, no soy directo, doy vueltas, balbuceo, estoy entre el temor de escribir sobre ti y el clamor que constela lo que siento por nosotros. Al fin y al cabo, el mundo se crea para ser recreado.

- 0.4999 -

¿Ves que la memoria es un asunto turbio? Parecen un río de zafiros donde navegan los ladrones de la razón. Van arropados de historia. Nunca amanece, siempre es mediodía y debido a la vastedad del universo, es más fácil enfriarse que generar calor. Llegan a tierra fértil, un jaguarundi los esperaba, alza una pata hacia el sendero de la valentía. Uno de ellos duda, su rostro dorado indica experiencia, luego permite que el corazón calle y la mente esconda el miedo. La otra (sí, ella es una) amaga el primer paso, por inercia ambos siguen el juego, como un colibrí al verano. Las temporadas no cambian, cada rosa tiene su domo de cristal. Mientras que ellos, se sientan frente a las ratas, permanecen en lo singular. El más avispado entiende que es por nostalgia, la otra procura mejorar el pasado. La dulce ignorancia contiene la partida: deben elegir entre preparar la fogata y descansar o seguir cuesta arriba y olvidar.

Ella tiene curiosidad, hilvana una corona de manzanilla. Hay destellos sobre su cabello, el polen se atrinchera: estornuda.

- Me gusta tu nuevo sombrero - dijo él y tropezó, la pena sacó cabeza y luego se volvió al porqué.

- También le gustas al sombrero - respondió ella y recogió pigmentos del suelo.

La pausa reforestó el silencio, parecía acontecer el umbral de miradas: ellos deciden caminar... Y sigo sin ser directo.


# febrero en 13 fotografías

- 1 -

Tenemos en el tintero formas de plumaje.

Acantilados que bañan el vacío,

Tildes por doquier.

Tengo el coraje de Sísifo.

El corazón de un bosque en llamas,

Pero un espíritu en andrajos

Que son etcétera, contradicción.

Tiene el cabello recortado,

El vestido con pétalos a medianoche,

Migajas de saludo en medio poema,

Una carta, un discurso a exponer;

Caligrafía como giros del destino.

¿Quién gusta de ella? No está bajo mi control...


# Los libros azules

- 2 -

"y entonces creó Dios la noche para que los enamorados no pudieran dormir..." (Carlos Ordóñez)

- 2.400 -

Feliz cumpleaños,

Magenta suave frente a la cortina,

amada que dormita y noche que la tiñe,

recuerdo tibio al cual fío soledad:

crepita la pléyade en el tallo del párrafo,

este canta tu nombre, se toca el alma,

luce déjà vu a primera libertad;

ahora es siempre, amada que dormita.

- 2.7182 -

Hoy es una de esas noches. Ya sabes, de palabras rebuscadas y frases mudas. Parece un sueño racional, estar así: la habitación a oscuras e imaginar que tus manos acarician una magnolia; el sonido de las teclas desperdigado, después "borrar-mejorar". Es necesario ser sincero, ¿qué quiero? Estar contigo, junto al cauce del "vamos" y que nos falten los motivos, pero sean los correctos. Por eso, recibe este escrito mío, un compendio de posdatas y sinsentidos, porque es menos el tiempo que el valor de verbalizar. Y, sigo sin ser directo...


# Entre otras cosas

- 3 -

Recuerdo el día que te conocí, y la forma en que me enviaste lejos; también la asignatura de Historia de Honduras impartida por aquella maravillosa docente. La lluvia acumulada en el marco de tus pinturas; la danza improvisada de "cuarenta horas en un día". Eres el color que nadie más ha visto antes, y espero la cercanía como la intermitencia, porque después del largo cavilar, me queda un porqué: te quiero en mi vida, aún nos espero.