VIVENCIAS- Jorge Amador

AMOR EN TIEMPOS DE CUARENTENA
Por: Jorge Amador
Van días, semanas, meses
Desde que la pandemia nos golpeó con creces
Empezando en Asia llegando a Europa y sin dejar de lado América
Nos han "obligado" a permanecer encerrados en casa,
Nos han declarado en cuarentena,
El gobierno ordeno anoche un "toque" de queda.
Pero yo; yo solo pienso en vos;
Siento tu presciencia, y tu abrigo, tu silencio y tu frío
Pienso en vos mi Honduras, en tus calles vacías y en tu gente con miedo.
Pienso en mi madre y mis hermanos, en mis amigos, que están lejanos;
Qué triste no poder abrazarnos, que triste no poder tomarnos de las manos.
Pienso en aquellos enamorados que están separados.
Pienso en nuestros niños y ancianos;
En aquellos de los que todos nos hemos olvidado,
Aquellos cuyo refugio son las calles y las aceras
Pienso en los que se exponen por cuidarnos,
En ustedes médicos, enfermeras, bomberos, policías y otros tantos;
Que queriendo estar en casa puede más su llamado para con la gente
Héroes sin capa, soldados de esta guerra llamada pandemia.
Pienso en tanto y la vez en nada, en la fortuna de quedarme en casa
Y poder compartir con mi madre carcajadas;
Viendo vídeos, viendo Netflix, viendo dinosaurios salir a la calle,
Pienso en otros tantos como yo ansiosos por el encierro,
Y en otros que sucumben al miedo.
Pienso en los que están enfermos,
Pienso en los que lloran y están maldiciendo
A aquellos que dejaron a otros sin papel higiénico;
Y pienso sobre todo en los que quieren hacer la diferencia,
Pienso los que nos quedamos en casa y confiamos;
En los que aceptamos nuestro Rol y oramos
Porque sabemos que Dios tiene el control
Y que sabemos que es cuestión de tiempo;
Para que todo solo sea un recuerdo.
Pronto nos reiremos de los días de hacinamiento,
De estar todo el día en pijama y llevar la comida a la cama,
Pronto nos abrazaremos y a nuestros trabajos regresaremos;
Pero por mientras me dedico a pensar en cuentos
Que les podría contar a mis nietos.
Exagerando un poco los hechos, y abusando de la fantasía,
Decirles cosas como que pelirrojas montaban tiranosaurios,
Y que nos comunicábamos con señales de humo
Que en vez de estar todo el día en cama escribíamos poesía
Y hacíamos arte, que al estar encerrado mi deporte favorito era amarte
Que salía con guantes y mascarilla a buscarte y a tu balcón cortejarte;
Que había romeos y julietas, y que no esperábamos sentados,
A qué sonase la trompeta sin hacer nuestra parte.
Les diré que en tiempos de cuarenta aún había amor,
Aun podíamos estar abrazados por medio del recuerdo y del dolor,
Les contaré como una nación hizo la diferencia solo con permanecer en casa;
De cómo hice de mi habitación inspiración,
De cómo Honduras poco a poco se levantó
De cómo el mundo dejo atrás esta pandemia.

