VIVENCIAS- Jorge Amador

31.05.2020

AMOR EN TIEMPOS DE CUARENTENA 


Por: Jorge Amador 

Van días, semanas, meses

Desde que la pandemia nos golpeó con creces

Empezando en Asia llegando a Europa y sin dejar de lado América

Nos han "obligado" a permanecer encerrados en casa,

Nos han declarado en cuarentena,

El gobierno ordeno anoche un "toque" de queda.


Pero yo; yo solo pienso en vos;

Siento tu presciencia, y tu abrigo, tu silencio y tu frío

Pienso en vos mi Honduras, en tus calles vacías y en tu gente con miedo.

Pienso en mi madre y mis hermanos, en mis amigos, que están lejanos;

Qué triste no poder abrazarnos, que triste no poder tomarnos de las manos.

Pienso en aquellos enamorados que están separados.


Pienso en nuestros niños y ancianos;

En aquellos de los que todos nos hemos olvidado,

Aquellos cuyo refugio son las calles y las aceras

Pienso en los que se exponen por cuidarnos,

En ustedes médicos, enfermeras, bomberos, policías y otros tantos;

Que queriendo estar en casa puede más su llamado para con la gente

Héroes sin capa, soldados de esta guerra llamada pandemia.


Pienso en tanto y la vez en nada, en la fortuna de quedarme en casa

Y poder compartir con mi madre carcajadas;

Viendo vídeos, viendo Netflix, viendo dinosaurios salir a la calle,

Pienso en otros tantos como yo ansiosos por el encierro,

Y en otros que sucumben al miedo.


Pienso en los que están enfermos,

Pienso en los que lloran y están maldiciendo

A aquellos que dejaron a otros sin papel higiénico;

Y pienso sobre todo en los que quieren hacer la diferencia,

Pienso los que nos quedamos en casa y confiamos;

En los que aceptamos nuestro Rol y oramos

Porque sabemos que Dios tiene el control

Y que sabemos que es cuestión de tiempo;

Para que todo solo sea un recuerdo.


Pronto nos reiremos de los días de hacinamiento,

De estar todo el día en pijama y llevar la comida a la cama,

Pronto nos abrazaremos y a nuestros trabajos regresaremos;

Pero por mientras me dedico a pensar en cuentos

Que les podría contar a mis nietos.


Exagerando un poco los hechos, y abusando de la fantasía,

Decirles cosas como que pelirrojas montaban tiranosaurios,

Y que nos comunicábamos con señales de humo

Que en vez de estar todo el día en cama escribíamos poesía

Y hacíamos arte, que al estar encerrado mi deporte favorito era amarte

Que salía con guantes y mascarilla a buscarte y a tu balcón cortejarte;

Que había romeos y julietas, y que no esperábamos sentados,

A qué sonase la trompeta sin hacer nuestra parte.


Les diré que en tiempos de cuarenta aún había amor,

Aun podíamos estar abrazados por medio del recuerdo y del dolor,

Les contaré como una nación hizo la diferencia solo con permanecer en casa;

De cómo hice de mi habitación inspiración,

De cómo Honduras poco a poco se levantó

De cómo el mundo dejo atrás esta pandemia.