VIVENCIAS- Katerine Valderramos

25.05.2020

A LOS PERIODISTAS POR PASIÓN Y NO POR DINERO


Por: Katerine Valderramos 


-Katerine, puede venir unos minutos a mi oficina- me dijó la representante de recursos humanos de un popular canal de televisión en Honduras. -Por supuesto- respondí, con mi característica sonrisa adornada con dos grandes y chuecos dientes al frente.

-Lamento mucho comunicarle que no podremos seguir contando con su servicio, no tenemos presupuesto y hay personas con un poco más de experiencia que van con nuestras actuales necesidades en el canal, le damos gracias por toda su grandiosa aportación- concluyó la tipa con aires de grandeza.

-Mil gracias a ustedes- dije. Un par de días antes de esa reunión, había llegado al canal una chica, unos años más joven que mi, sus dientes no estaban chuecos, tenia un mejor perfil para las cámaras y al parecer era un poco más accessible a las peticiones de los directores de los programas del canal.

Desde antes de ese despido, yo presentía que eso pasaría, podía sentirme reemplazada antes de que me lo anunciarán, seguí trabajando como si era mi primer día, compartía al máximo con mis compañeros del canal, los motoristas, los camarógrafos y los editores eran los más divertidos.

Mi última aparición ante las famosas cámaras fue para el vídeo de felicitaciones del conmemorado "Día del Periodista" me sentí agradecida con Dios y con mis compañeros por la grata experiencia, pero desde que lo viví en carne propia, supe que nuestra profesión estaba siendo tan herida y manipulada por directores de medios que buscan encontrar entre la necesidad y la falsa oportunidad de futuro, unas estéticas piernas y unos abultados traseros que atraigan al público y mejoren el número de televidentes.

Me despedí de los compañeros del canal, me encerré por uno minutos en mí "carcachoso" y encantador carro, un Honda Civic de antes del 2000. Lloré a moco tendido, porque quise demostrar profesionalismo, porque me reuse ha aceptar sobornos, porque rechace las invitaciones seductoras de algunos viejos abusivos que se paseaban por el canal de televisión aparentando tener poder y posición en el periodismo, solo por viajar a montañas y hacer una aparición, sin ética y sin previa preparación en las cámaras.

Luego de poder controlar mis sentimientos y mi aparente derrota, llamé a una amiga que me había ofrecido un puesto de trabajo en Islas de la Bahía, le conté lo que me sucedió y justamente ese día ella viajaba a Tegucigalpa y podia verme y platicar en persona sobre mi posible nueva aventura.

Dos días después, yo estaba sentada en un escritorio que tenia vista frente al mar coralino de la bella y encantadora isla de Roatán, mi puesto era de directora de prensa del primer periódico digital de la zona insular. Aprendí tanto en ese lugar y logré obtener tantas cosas, entre ellas hermosas amistades y mi actual esposo.

Aquel mal trago que viví cerca de festejar mi primer Día del Periodista, quedó en el olvido. Pero no puedo dejar de decir, que nuestra fascinante profesión esta en manos de personas que aman todo, menos el periodismo, de personas que han traficado con nuestra profesión las acciones más horrorosas para conseguir favores políticos y económicos.

Allí están, en los medios más populares aparentando ganar al pueblo con lo que dicen, prohibiéndoles hablar con la verdad a los periodistas para no dañar amistades por interés. Pero no saben que hoy se levanta del polvo una generación que les demostrará que con lo que se nace no se compite. Entenderán que las piernas de las verdaderas periodistas no se abren por dinero ni favores.

Y que llegará un día donde los verdaderos talentosos del arte de la comunicación no mendigarán ni competirán por un puesto de menos del salario minímo. A ellos que están esperando en las filas de desempleados solo porque unos viejos verrugosos con dinero mal conseguido, los ven inmerecedores de ejercer lo que crece en el cerebro no en las caderas. A ellos hoy les digo, el talento puede más que las apariencias y Dios es justo a su tiempo.

No desmayen, no dejen de amar lo que estudiaron, no pierdan la fe y sobre todo no dejen que los humillen por algo que no quieren ofrecer. Los inteligentes y coherentes valorarán su talento y pasión. El resto seguirá invirtiendo en muñecas de plástico que se disponen a bailar y mostrar lo natural o no muy natural frente a las cámaras.

Escriban periodistas si es lo que les apasiona, escriban mucho y acérquense a los Book Lovers, ellos valoran el talento y la pasión. Ellos le dan esperanza a lo que Dios plantó en ustedes antes de nacer.

Por ahora, los felicitó desde lejos, pero pronto tendré la dicha de estrechar sus manos y decirles en personas; que si  les cierran una puerta, es porque otra mejor se abrirá.