UN PASEO POR HONDURAS

14.09.2020

Honduras es bella y deliciosa .

Desde el café que crece a mil metros de altura en las montañas,

Hasta el pescado que crece en el lago de Yojoa.

No importa en qué rincón estés,

Honduras es bella y deliciosa.

Se huele en el elote asado de la calle empedrada de Santa Rosa,

O el atol chuco y la chanchita horneada de doña Toya.

Honduras construye memorias arraigadas en mi corazón,

Cuando recuerdo las carnitas del hato con mis amigos;

El pan con frijoles de La Bolsa, con mi madre;

Las comidas del estadio viendo a La Selección y

Las baleadas de los dolores con mi abuelo.

No importa a donde vaya,

Me llevo a Honduras en mi ser, con un atol de elote del Parque Central,

Una macheteada y una horchata en bolsa de la Feria, y

Un pollo chuco de doña Karina.

Si pierdo mi horizonte, el olor de pan de coco me regresa a mi norte

Y me siento a la mesa con vista al atardecer, a disfrutar una sopa de mariscos.

Mientras que unos discuten que sus baleadas favoritas son del Birichiche, o las del

Mercado Belén, otros las de Don Chicho, o las de la Línea en La Ceiba,

Uno que otro las de Olanchito;

Yo me quedo con las del mercado.

Es lo bello de Honduras:

Que una mordida es más que satisfacer el paladar,

Es llevar el amor de un padre que quiere sacar adelante a su familia.

Es una mujer que con sueños y anhelos vende pastelitos en alguna esquina de Copán Ruinas.

Es un joven que quiere rescatar el sabor original de lo que significa Honduras.

Es el trabajo de un cortador bajo el sol intenso para que tú disfrutes una taza de elixir.

Honduras, el amor que te cargo es como la tusa que carga mis ticucos,

Mis tamales, mis montucas y mis riguas.

Nunca me dejas sola, mi Honduras, me acompañas por las tardes de café, en una

Quesadilla de requesón de mi tía, en las rosquillas, las tustacas,

Los buñuelos de yuca y en las semitas de arroz también.

No te cambio Honduras,

No cambio mis burritas del comedor Suyapa, ni los chicharrones de Finca del Carmen

No te cambio ni con "goma" por los madrazos,

Por unos tragos de la Ronda,

Unas "chelas" en Utila

O después de un calambre de Tito aguacate con los aleros,

Porque se alivia con una sopa de capirotadas del Triángulo.

Honduras, pueda que pase momentos amargos pero un vino de coyol olanchano

Y un confite de Santa Bárbara, me endulzan hasta el alma;

Así como la miel de Capucas, el jugo de caña o un batido de Taulabé

que son como bálsamo para mi ser.

Esta es mi Honduras

Bella y deliciosa.

Por: Marcela Cruz