QUERIDO AÑO QUE TERMINA- Jorge Amador

30.12.2020

Querido año que termina, te escribo estas líneas mientras observo como mi cigarrillo se consume con una taza de café, en la mesa hay torrejas y mi celular con varios mensajes aun sin abrir, deseándome feliz navidad y que lo mejor está por venir, y solo logro pensar que has sido el año que mejor me ha conocido, el año en que más real y autentico pude ser, y te escribo para agradecerte porque dentro de todo lo malo que paso, y de lo cruel que pudiste llegar a ser, puedo decir que me encuentro en paz para poder decirte adiós y por favor no vuelvas, has sido un amigo pero prefiero que quedemos como extraños, de esos que no se miran y no se hablan pero tienen un pasado en común.

Recuerdo esa noche en la terraza cuando te presentabas al reloj marcar las 12:01 am del 01 de enero, recuerdo levantar mi vaso de whisky y decir vente con todo que aquí aguantamos, no puedo decir que fue mi error, pero realmente no esperaba que te lo tomarás tan a pecho, pero así fue te dejaste venir como una catarsis en mi sistema, pero no tiene caso recordarte todo lo que fuiste; en tu capricho de ser el comienzo de una década nos llevaste a todos de por medio, pero aprendí mucho de ti, me ayudaste sanar heridas que no sabía que cargaba, desde aprender a vivir sin la rutina tan acelerada que era mi vida antes de conocerte, hasta como ser un sobreviviente, por eso y más gracias; sé que como muchos otros me enseñaste a valorar más los pequeños detalles, como el buenos días de mi madre, el pasar tiempo en casa, que el dinero no vale si no hay salud y que el amor lo puede realmente todo.

Gracias a ti me volví a enamorar de mi profesión y la valoro y respeto aún más que antes, aprendí que la distancia no es impedimento para los amantes y que aun sin tocar a una persona puedes hacerle el amor todos los días, que las redes sociales nos pueden unir más que los que nos separan y que estar en casa es realmente un lujo que no sabemos valorar; que el arte es realmente un escape de nuestras prisiones y que un buen poema o una canción te pueden salvar la vida, que los aplausos desde el balcón dan aliento y ánimo al corazón de los que batallan, que no se muere quien no se olvida y a poder decir adiós sin estar listo para una despedida. Que estar triste es necesario pero estar feliz es una decisión, te agradezco por todas estas lecciones de vida y por ayudarme en la soledad a encontrarme con Dios, por dejarme crecer como persona en tu regazo y dejarme poder ver toda la evolución de mis personas, por enseñarme quien resta y quien suma, por hacerme saber que los vicios no son vicios cuando no te controlan y que escribir además de hacer café es lo que más amo que no siempre donde estas en donde perteneces y que lo bueno siempre llega no importa cuánto tarde.

Te escribo esta carta y me despido, pero por favor no vuelvas, has sido el trago más amargo que he podido dar pero el brindis más placentero al final, solo me resta decirte querido año que termina prospero año nuevo para ti también y si estas con 2021, hazle saber que si pudimos contigo podremos con él.

Atentamente un sobreviviente, un soñador, un barista, un escritor, un amante, un bohemio, un booklover. 

Por: Jorge Amador