ESPIRITUALIDAD- Mely Cortéz

04.06.2020

AVE 


Por: Mely Cortéz

Desde mi óptica fallida era un ave ya vencida

Viviendo en las ruinas de mi propia vida.


Cuál pájaro sobre el tejado,

Testigo mudo de su desolación.

No había cielo, abundaba el dolor,

Callejones sin salida y muy poco amor.


Desde tu perspectiva, nunca un ave del desierto sin propósito sería

Y aquella desolación me condujo a la rendición,

como una hermosa lección que fue también la iniciación del romance

Que durará más que una vida.


Bendito sea el desierto donde te encontró mi corazón.


Las veces que con lágrimas mis ojos al cielo dirigí

Preguntándome si había para mí una razón para seguir

Día lento, cielo gris, pero fue allí en el más cruel de mis desiertos

Donde yo te vi, y te hiciste motivo, y te hiciste razón

Llenaste mi vida toda de tu amor, empapaste de paz mi corazón.


Entendí que sin el desierto no encontraría el deleite de tus aguas,

La plenitud de navegar en tus ríos,

la exquisitez de tus manantiales,

El ave de las soledades no seré,

El desierto no será mi fin, sino el lugar de mis despojos,

Aquellos apegos inútiles que impiden mi vuelo hacia tu compañía,

La guianza a nuevos cielos por surcar,

El desierto será una razón para volverme a enamorar.

Bendito sea el desierto donde te encontró mi corazón.