MENTORES DE VIDA

18.09.2020

Un maestro es sinónimo de sabiduría y paciencia. Quien escoge esta profesión debe tener vocación y estar consciente de que su labor es grande. Cada maestro se convierte en un pilar formador e importante en la vida de cada ser humano.

Existen profesores y maestros. Los profesores enseñan desde teorías matemáticas, hasta lo más complejo de la química, y cumplen con su labores, pero algunos son más que eso, ellos son maestros, consiguen llenar el alma, se les recuerda a cada momento y sus alumnos reconocen que sin su ayuda no hubiesen llegado hasta la cima donde están.

En Honduras, ser maestro es un reto, y a la vez, les posiciona en un lugar de prestigio, pero no se excluyen de una paupérrima realidad de injusticias y desempleos; ironías y realidades. En la zona rural y urbana se lucha por ejercer la docencia con pasión, así lo expresa "la profe de Guaimaca", una maestra jubilada, que inició esta profesión por su amor a los niños y la vocación que siempre sintió. Guaimaca es uno de los 298 municipios de Honduras y está ubicado en el departamento de Francisco Morazán.

Fueron 32 años los que impartió clases, el último lugar donde escuchó los gritos de los niños, fue en la escuela República de México, del mismo municipio. La profe siempre ejerció con la esperanza de obtener mejores oportunidades laborales, pero, como en todas las áreas, en la docencia también existen las injusticias. En una ocasión, aspiró a un cargo a lo interno de una organización de trabajadores, tenía la capacidad y lo merecía, pero se le negó, a otra persona se le concedió, por ayuda de sus amigos en la coordinación y dirigencia, afirmó.

Toda una vida en la docencia es difícil de olvidar, a pesar de los años y la debilidad que presenta el cuerpo con el pasar del tiempo, la profe de Guaimaca aseguró que extraña su salón de clases, siempre recuerda lo que enseñó a sus alumnos y lo que aprendió de ellos. Al conocer la realidad de los niños, no es de extrañar que sufren de violencia. La profe narra que una de las experiencias que más le impactó en su carrera fue conocer el caso de una de sus alumnas, cuando al tocar su espalda, la menor reaccionó con dolor y pudo confesar que sufría de violencia y golpes, pues se oponía a que su padrastro abusara sexualmente de ella.

Así se presentan a diario muchas historias de dolor, es por eso que la profe invita a sus colegas a: "Dedicarles mucho tiempo a sus alumnos, no solamente en el aspecto intelectual, sino también en el aspecto moral y darles mucho amor".

Maestros, nobles humanos que son los primeros héroes en la vida de cada niño, se presentan a diario como la enciclopedia que les abrirá sus mentes y los guiará por el mundo del aprendizaje. Cada uno prepara al doctor, bombero, ingeniero, artista, y con su esfuerzo logra inspirar a los que reconocen que han sido una mano de ayuda en el camino de la vida. Mentores, ejerzan con pasión y no desistan de creer que su labor es una de las más importantes en el desarrollo de una sociedad.

Por: Corina Minero