HONDURAS YO TE AMO

01.10.2020

Honduras mi bello país, estoy maravillada de tu belleza, de cómo con tonos verdes adornas las montañas y los bosques son cuna de una exótica naturaleza, amo los cantos de las bellas aves que entonan suaves melodías que parecen un concierto de mágicas sinfonías, mientras se posan en las copas de los árboles, árboles que orgullosos mueven sus ramas, como brazos extendidos al cielo azul, alabando a su país, tierra fértil que los vio nacer. Amo cómo las flores te adornan con sus lindos colores, formando una corona de rosas blancas y de orquídeas, hacen de ti una reina.

Nos dejas admirar tus ríos, lagos y mares que con agua de lluvia se formaron, ¡Oh, mi Hondura! Cómo te agradezco, gracias a tus fuentes dulces de agua no desfallecemos de sed.

Estoy tan agradecida por ese sol tan radiante de cada amanecer, por ese aire tan puro y lleno de esperanza, que nos impulsa a ser fuertes.

Honduras, mi amado país, admiro tu gente luchadora que día a día se levantan a trabajar la tierra, tierra donde se siembra y se cosecha maíz y cacao.

Amo tu gastronomía tan rica y abundante, cada mañana despierto y recuerdo el olor a tortillas de maíz, con cuajada hecha con la más pura leche, sentir el calor de la leña de roble, del color de la Canela, que en el fogón se consume.

Disfruto pasar por tus calles y sentir ese aroma a café por las tardes, sentir esa brisa en mi cabello, y admirar como entre las montañas el sol se esconde, y el cielo se torna color albaricoque, ¡oh mi bella Honduras, cómo te amo!

Estoy orgullosa de ti mi Honduras, pues son benditas tus tierras, benditas son todas las mujeres que se entregan a un solo amor, donde el cariño no falta y no se pierde la fe, donde somos fieles a nuestra tradición, y entonamos con fuerza las notas de nuestro himno nacional, orgullosos de haber nacido en tan noble país.

Mi amada tierra tan fuerte y valiente que a pesar de tantas batallas te levantas, con la frente en alto, y como una virgen dormida esperas que tu pueblo sea libre de las injusticias, de la opresión, de la muerte de inocentes y de la corrupción.

Bendita eres mi Patria donde veo mis sueños realizados, por eso te amo con todo mi corazón pues has sido tu mi casa desde que nací, altar de mis oraciones.

Mi corazón hoy se entristece al ver cuanto daño te hacen, en como derraman en tus calles tanta sangre de inocentes a causa del odio, envidia y rencor, mas no pierdo la fe en que un día mi bella Honduras se quite de su manto el luto y se cubra de blanco pureza.

Donde las cadenas de la esclavitud sean rotas y la felicidad abunde, la tristeza mengue, donde la discriminación no exista y el amor no se base en tono de piel y estatus social, donde nuestra opinión cuente sin importar nuestro origen.

Mi Honduras estoy enamorada de ti.

Por: Esther Chávez