"Feliz me consideraré si mis pequeños esfuerzos contribuyen, en algo, a la gran obra de REGENERACIÓN moral" 

31.01.2021

LUCILA GAMERO DE MEDINA

Lucila Gamero de Medina o la 'la gran dama de las letras hondureñas' como suelen llamarla fue una de las primeras mujeres escritorias hondureñas de su tiempo. Lucila nació en la ciudad de Danli un 12 de junio de 1873. Fue hija de Manuel de Adalid Gamero Idiaquez y Camila Moncada Lazo. A pesar de que su familia no era adinerada tenían la idea de ser descendientes de españoles por lo cual Lucila siempre se comportó con la respectiva dignidad y prestigio que pretendía tener. A pesar de su porte, Lucila Gamero de Medina tuvo muchos obstáculos como mujer a lo largo de su vida. Se le prohibió estudiar en la Universidad en Guatemala por lo que realizo sus estudios en Honduras y fue donde el doctor Manuel G. Zuñiga le cedió su diploma como Médica y Cirujana en 1924. Esto le permitió digerir una farmacia, mientras también se ocupaba de una hacienda. Siempre se le tildo de varonil e inmoral por lo que Lucila fue una mujer incomprendida por su visión feminista. Esto la condujo a unirse a una sociedad femenina panamericana en 1946, en la cual lucho por los derechos políticos de las mujeres, objetivo que logro visualizar en 1957. Mientras Lucila luchaba por derechos como el derecho a la libertad de pensamiento, la educación laica, la independencia económica, la igualdad de los sexos no dejo de lado su pasión por la escritura y la literatura. Su primera novela en publicar fue Amalia Montiel, por medio de la revista El Pensamiento. A pesar de esto, Lucila aún se le veía de menos y aparece como una colaboradora y no como escritora.

Entre otras novelas más populares están Adriana y Margarita, Páginas del corazón, Blanca Olmedo, Betina, obras que nos permitieron conocer sus temas de mayor importancia el amor y la familia.

Lucila Gamero de Medina falleció el 23 de enero de 1964 en San Pedro Sula.

Finalmente les deseo recordar el prólogo a la novela Blanca Olmedo, una de sus obras más divulgadas, se lee:

El estudio de la vida real y los ejemplos, harto dolorosos, que de injusticia he visto cometidos, siendo víctimas, algunas veces, mi familia y yo, son los que me indujeron a escribir este libro. Desde niña he trabajado por el mejoramiento social y porque impere la justicia, sin prerrogativas de dinero y linaje; por eso, sin eufemismos, pongo los ejemplos al desnudo. Feliz me consideraré si mis pequeños esfuerzos contribuyen, en algo, a la gran obra de REGENERACIÓN moral, intelectual y material a la que he dedicado todas mis energías y los mejores años de mi vida.

Este 25 de Enero la recordamos con orgullo, reconociendo ese esfuerzo de Gamero hace muchos años por ver una sociedad diferente, una sociedad de justicia e igualdad y que efectivamente su lucha tuvo su efecto en sus generaciones venideras. Feliz día de la Mujer a todas las niñas que creen en sí mismas como Lucila creyó en ella misma hace mucho tiempo.