EROTISMO- Pamela Sierra

14.07.2020

A SOLAS


Por: Pamela Sierra 

No siempre podemos acordar un lugar, una época, una hora o un sentimiento. Pero recuerdo muy bien cuando todo el universo estuvo a nuestro favor un día común a las dos de la mañana. 


Hoy pensaré y escribiré  lo que pasó ese día que acordamos estar a solas. 

Mis gestos incontrolables por la ansiedad y el deseo son ajenos a mí, ellos se apoderan de mi ser y me dejan como una tarada con las mejillas enrojecidas. Mi cabello por momento se vuelve el protagonista de las mejores posturas, siempre intentas colocarlo detrás de mis orejas pero, él, solo quiere rosar tu pecho cada vez que me acerco.

Recuerdo ese día cuando estar juntos era algo posible.

Nos estamos besando, él pasa sus manos por mi cuerpo mientras yo tomo su cara con las mías para poder besarlo con ferocidad.

¡Oh! Como lo deseo, algo se apodera de nuestros cuerpo y en un par de segundo nos volvemos salvajes, es increíble lo sensual que él es, su cuerpo para mí es perfecto, sus labios me saben a gloria y su alma me calienta. 

¡Increíble creo que estoy excitada solo de recordar!

Minutos después, ya casi eran las cuatro y un cuarto de la madrugada, él se coloca a mi costado y me da un tierno beso, de eso con sabor a felicidad. 

-Pero-

Pido que se detenga, uso mi mano derecha para alejarlo un poco de mí y poder apreciar mejor su rostro, él solo me ve, no entiendo qué pasa. Para no romper por completo el dulce ambiente acaricio su hermosa barba. 

-Y le digo: Qué solo es cuestión de mirarlo con atención para darme cuenta lo perfecto y  hermoso que es y lo feliz que me hace. le recuerdo que desde que estoy con él todo tiene sentido, y la palabra "felicidad" por fin la entiendo.

5:00 am 

Por ahora solo podemos recordar e imaginar los momentos que tuvimos a solas.