CUENTO- Ivi Cisneros

18.06.2020

CAFÉ PARA UN CORAZÓN ROTO 


Por: Ivi Cisneros 


Marcela se acerca al calendario pegado en la pared de su sala y marca el día 8 de agosto del año 2017, es en ese día que se empieza esta historia.

- Bueno, creo que ya estamos listos - dijo Marcela mientras se retocaba los labios en el espejo. - ¡Ah!, si ya es momento de que nos marchemos a uno de los escenarios más triste de la vida. - contestó Roberto, buscando las llaves del carro.

«Es martes, 8 de agosto de este bello año 2017, aquí en Radio Rebel le damos la hora musical, con nuestros especiales de Ricardo Montaner». - Por favor apaga esa cosa Roberto - le decía Marce, enojada. - Sí, 'ombe' solo deja que pasen una rola que me gusta y te quito esta emisora - contestó Roberto, mientras miraba por el retrovisor. - «Nos vamos con la siguiente canción de Ricardo Montaner, ¡Bésame!» - decía la locutora y sonaba la melodía: «¡Besa mi vida y mis cenizas y me dirás que voy de prisa!» -¡Wow! que buena canción- le contaba Roberto a su amada Marcela. -Ya, sé que es una buena canción, pero no entiendes que la situación es dolorosa, Roberto.

- Tu amiga, Marce, le encantaría que vos estuvieras feliz. Ya pasaron 7 años desde su partida y no puedes escuchar ciertas canciones, comer torrejas, ir a una vela sin tanto drama.

- Lo sé, Roberto. Volvé a poner esa emisora que me hizo sentir bien.

- ¡Marce, Marce!, Ya llegamos. ¿Podes pasarme el abrigo del asiento de atrás?

-Voy amor, déjame verificar que sea este el lugar.

- ¿Cómo que verificar? Vos dijiste que aquí era el lugar de la vela de la abuela de tu jefa.

  • Yo creo, 'perame' voy a ver los mensajes del grupo.
  • Ok, solo espero que sea tranquilo, Marce.
  • Sí, es aquí, amor - decía Marcela mientras pensaba que era la primera vez que iba a un velatorio sin sentir que recordaba aquel día triste de hace 7 años.
  • Estuvo bueno, la verdad es que el café me pareció lo mejor, amor.
  • ¡Fíjate en lo que pensás!, pero te voy a decir que sí, me hizo recordar al de Isa. - le decía Marce a su esposo. - Por un momento imaginé las tardes de café con mi amiga:

- "Marce, fíjate que me encontré a mi amor platónico en una reunión."

- "Aja, siempre me salís con esas cosas."

-¡Ve! Yo no tengo culpa de que te quedarás con el Roberto de siempre, aunque la estabilidad es algo que me gustaría encontrar.

-Pues él es perfecto a su modo amiga. Vos sabes que ha estado en mi vida desde hace mucho tiempo.

-Eso sí, Marce, ¿Le pongo leche a tu café?

- ¡Nombe!, ya sabes que ¡El café se toma fuerte!

- Exacto Marce, porque es la única bebida para todos los momentos rotos.