¿DÓNDE ESTAMOS?

23.09.2020

En mi filosofía, he planteado algunas hipótesis para comprender porqué tanta maldad afecta nuestro país. Quiero que se comprenda una de ellas, se llama: "Acción y Repercusión" esta consiste en tomar una acción de nuestro diario vivir y que esta tenga un impacto en el entorno, porque se puede pensar que los actos cometidos no agreden a nadie, pero siempre hay una réplica que salpica a todos, por muy leve que sea esta acción.

Supe entender esto a muy temprana edad, tengo veintitrés años y mi pensamiento crítico me hace llegar más allá de una simple situación y necesito puntualizar en una muy precisa en este momento de pandemia mundial. En muchas calles de Honduras hay una leyenda escrita que dice: "¿Dónde esta el dinero?" Y creo saber la respuesta a esa interrogante, ¡Se lo robaron!

Ahora pregúntese ¿Dónde está la honestidad? ¿Por qué en Honduras se señala a los políticos como los culpables de la catástrofe? tampoco afirmo que no lo sean, pero se les critica duramente y al final, el político tradicional hondureño está rodeado de putrefacción; son como los zopilotes, acostumbrados a "poner el pico" sobre los cuerpos en estado de descomposición.

Pero, qué hay de nosotros ¿Somos distintos a ellos? Porque en Honduras se practica la corrupción a manos llena, pero también los demás ciudadanos realizan actos ilícitos y piensan que no es un desfalco al Estado, por lo tanto, está todo bien, ¡Pero no! Somos parte de ese cuerpo al que tanto señalamos y odiamos, y nuestras buenas acciones ¿Dónde están? Y los valores ¿Dónde están? Y el amor ¿Dónde está?

Tantos cuestionamientos y tan pocas calles para escribirlos. No está mal decir lo que está bien o mal, según la perspectiva de cada quien, sí existe el derecho a protestar y decir lo que muchos callan. Siempre, antes de juzgar lo que otros hacen, veamos nuestro movimiento, no sea que estemos peor.

En este mes de la patria, ¡Hagamos patria! Seamos un ente al servicio del bien, transparentes, honestos y rectos; razonables pero críticos, porque Honduras necesita hijos entregados a engrandecer cada metro cuadrado de tierra, y los que no quieren cambiar que se queden donde están, porque las piedras estorban.

No seamos de una ideología partidaria, optemos por una ideología general y no defendamos cualquier bandera, siempre debe ser la azul turquesa con la franja blanca y las cinco estrellas, que ante de todo, somos hondureños. Amemos este país y que nuestras acciones siempre sean para seguir construyendo esta patria.


Por: Carlos Monroy